Electrólisis Percutánea

Esta técnica, que puede conocerse por nombres como EPI, EPTE, EPM,…consiste en la aplicación de una corriente galvánica, por medio de una aguja, en un tejido y lugar concreto, para aprovechar los efectos químicos que ofrece esta corriente.
Por regla general, se aplica a procesos crónicos como problemas en tendones, pero también puede aplicarse a procesos inflamatorios agudos que no responden de manera natural.

Aunque se aplica también a lesiones musculares agudas, no recomendamos su uso en este caso, porque por regla general, las lesiones musculares sí están bien diagnosticadas, suelen recuperarse de manera satisfactoria siempre que se respete el proceso de reparación y de readaptación al esfuerzo.
Pero en caso de cicatrices musculares, que es una reparación inadecuada de lesión muscular, sí puede ser de ayuda.
Es IMPRESCINDIBLE hacer la técnica guiados por un ecógrafo. De lo contrario, perdemos la efectividad de la técnica si no estamos en el lugar apropiado.

En Fisiosport estamos formados tanto por José Manuel Ibañez, fisioterapeuta inventor de la técnica EPI, como por McClinic, formadores de EPM, garantizando una aplicación adecuada de las mismas.

Aunque sea técnica puede producir dolor durante la aplicación, suele ser soportable, y dura pocos segundos, y como mucho pude dejar sensación de molestia durante 24 horas, aunque en la mayoría de los casos, el paciente sale de la consulta sin dolor alguno derivado de la técnica, a diferencia de lo que ocurre con la punción.

Se recomienda durante 24 horas no hacer esfuerzo con la zona tratada pero sí vida normal. El tratamiento con esta técnica suele ser también de pocas sesiones. De hecho si en un máximo de 3 sesiones no hay ninguna mejoría, no se recomienda seguir con ella.

Aparte de este tratamiento suele acompañarse de ejercicios que debe realizar el paciente en
casa.